La académica de la Universidad de La Frontera Nataly Cancino encabeza un proyecto Fondecyt que busca recuperar, estudiar y reeditar tres obras escritas por el jesuita Luis de Valdivia en los primeros años del siglo XVII. La investigación fue destacada por El Austral de La Araucanía.
Una investigación que cruza lingüística, historia y patrimonio está permitiendo traer al presente libros publicados hace más de 400 años. La protagonista es la académica de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades (FECSH) de la Universidad de La Frontera, Dra. Nataly Cancino, cuyo trabajo fue destacado este domingo por El Austral de La Araucanía.
La investigadora, profesora de Castellano, doctora en Lingüística y posdoctora en Filología, lidera un proyecto Fondecyt dedicado al estudio y reedición filológica de tres obras del jesuita Luis de Valdivia, publicadas en 1606, 1607 y 1621.
Entre ellas se encuentra Arte y Gramática General de la Lengua que corre en todo el Reyno de Chile, de 1606, conocida también como Arte Mapuche, además de Confesionario Breve en la Lengua Milcayac y Sermón en lengua de Chile. El desafío es recuperar estos textos antiguos, estudiarlos desde una perspectiva actual y ponerlos nuevamente en circulación mediante ediciones contextualizadas.
La tarea ha llevado a Cancino a seguir el rastro de ejemplares dispersos en distintas partes del mundo. Según relata en la publicación, uno de los momentos más significativos ocurrió en Roma, donde logró acceder a un ejemplar que había permanecido durante siglos fuera del alcance de investigadores.
“Pasé yo que venía estudiando tanto de él y no sabía que había estudiado el quechua. Así que lo primero que pedí fue ese libro para salir de dudas”, relata la académica sobre uno de los hallazgos realizados durante la investigación.
Un trabajo que conecta lengua, historia y cultura
El proyecto no se limita a recuperar físicamente obras antiguas. La investigación considera también el contexto histórico, político, económico y cultural en que fueron producidas, además de las circunstancias de sus autores, su circulación y los procesos que permitieron que algunos ejemplares sobrevivieran durante siglos.
Cancino explica que mirar estos textos desde el presente permite también observar la historia y transformación de las lenguas. “Hay que ver estas obras desde todos los ángulos”, señala la investigadora, destacando la necesidad de analizar tanto las innovaciones introducidas por los misioneros como las formas en que las lenguas fueron descritas y registradas.
La investigación es desarrollada por un equipo multidisciplinario en el que participan especialistas de distintas universidades, junto a estudiantes y otros académicos, ampliando el alcance de un trabajo que une filología, lingüística, historia y patrimonio.
El reconocimiento de El Austral vuelve a poner en relieve el trabajo investigativo desarrollado desde la FECSH-UFRO y su aporte a la recuperación de documentos fundamentales para comprender parte de la historia lingüística y cultural de Chile, transformando libros prácticamente inaccesibles durante siglos en nuevas fuentes de estudio y conocimiento.
El Austral de La Araucanía, domingo 27 de septiembre.





