Una alianza entre la Escuela de Pedagogía y académicos del Departamento de Ciencias de la Computación e Informática permitirá desarrollar herramientas inteligentes para apoyar los procesos de ajuste e innovación curricular, revisión de programas de estudio y acreditación de carreras. La iniciativa, respaldada por el decano de la FECSH, Dr. Luis Nitrihual, busca aprovechar el conocimiento institucional de la UFRO e incorporar agentes de inteligencia artificial configurados de acuerdo con las normativas y procedimientos que regulan la formación universitaria.
La inteligencia artificial está abriendo nuevas oportunidades para transformar los procesos de gestión académica en las instituciones de educación superior. En la Universidad de La Frontera (UFRO), este desafío comienza a materializarse mediante una alianza entre especialistas en educación e ingeniería que busca desarrollar un sistema inteligente de apoyo a la gestión curricular, capaz de facilitar tareas de análisis, revisión y actualización de programas de estudio, así como apoyar los procesos de acreditación de carreras.
La iniciativa reúne a la Escuela de Pedagogía de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades (FECSH) y el Departamento de Ciencias de la Computación e Informática (DCI) de la Facultad de Ingeniería y Ciencias (FICA). El trabajo cuenta con el respaldo del decano de la FECSH, Dr. Luis Nitrihual, y constituye una experiencia de colaboración interdisciplinaria que integra conocimientos pedagógicos, gestión curricular e ingeniería de inteligencia artificial.
La directora de la Escuela de Pedagogía, Mg. Patricia Pino, explicó que la propuesta surge de la necesidad de mejorar la eficiencia de procesos académicos que requieren analizar y relacionar una gran cantidad de documentos, verificar su coherencia con las normativas institucionales y asegurar la alineación entre los distintos componentes de los planes de estudio.
Estas actividades forman parte de los procesos permanentes de ajuste e innovación curricular y de los mecanismos de aseguramiento de la calidad, donde los equipos académicos deben revisar perfiles de graduación, competencias, resultados de aprendizaje, programas de asignaturas, mecanismos de evaluación y documentación asociada a la acreditación.
Para abordar estos desafíos, se estableció una colaboración con los investigadores Dra. Ania Cravero y Dr. Mauricio Dieguez, del Departamento de Ciencias de la Computación e Informática, quienes cuentan con experiencia en modelamiento de información curricular y desarrollo de soluciones tecnológicas. Su trabajo previo en un metamodelo curricular constituye una base conceptual para estructurar y relacionar los elementos que intervienen en estos procesos.
Agentes de inteligencia artificial especializados en gestión curricular
Uno de los principales aspectos innovadores de la iniciativa será el desarrollo de agentes de inteligencia artificial especializados, diseñados para responder a necesidades concretas de los equipos responsables de la gestión curricular.
A diferencia de utilizar herramientas de inteligencia artificial de propósito general, la propuesta contempla desarrollar agentes configurados para ejecutar tareas específicas, utilizando bases de conocimiento construidas a partir de información institucional validada, procedimientos académicos y normativas aplicables.
Estas bases de conocimiento incorporarán los elementos curriculares definidos por la UFRO, los formatos institucionales, los procedimientos de ajuste e innovación curricular y los criterios establecidos por organismos de aseguramiento de la calidad, como la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), considerando también referentes internacionales pertinentes.
De esta manera, los agentes podrán apoyar tareas como el análisis de grandes volúmenes de documentación académica, la revisión de coherencia entre competencias y resultados de aprendizaje, la identificación de inconsistencias, la verificación del cumplimiento de formatos institucionales y la preparación de antecedentes para los procesos de acreditación.
Por ejemplo, durante la revisión de un plan de estudios, un agente podría analizar simultáneamente el perfil de graduación, los programas de asignaturas y las matrices de vinculación curricular, identificando posibles diferencias entre los resultados de aprendizaje declarados y las competencias que la carrera busca desarrollar.
Asimismo, otros agentes podrían apoyar la revisión de documentos conforme a los criterios establecidos por la UFRO y la CNA, facilitando la identificación de información faltante, inconsistencias o aspectos que requieren análisis por parte de las comisiones académicas.
El objetivo no es desarrollar un único agente que realice todas las actividades, sino un conjunto de agentes especializados, definidos a partir de las necesidades reales de los procesos curriculares, que puedan incorporarse progresivamente a un sistema integrado de apoyo a la gestión académica.
Ingeniería e inteligencia artificial al servicio de los procesos académicos
El Departamento de Ciencias de la Computación e Informática tendrá un papel fundamental en el desarrollo tecnológico de la iniciativa, aportando conocimientos de ingeniería de software, ingeniería de datos, modelamiento de información e inteligencia artificial para diseñar, implementar y validar los agentes especializados.
El trabajo considera inicialmente identificar las necesidades de los equipos curriculares, comprender los procedimientos existentes y organizar el conocimiento institucional que utilizarán los agentes. Posteriormente, se avanzará en el desarrollo de prototipos y su validación mediante casos de uso concretos.
La propuesta contempla, además, una evolución hacia un sistema que permita integrar estos agentes dentro de un mismo entorno de trabajo, facilitando la ejecución coordinada de tareas, el acceso a documentos institucionales, el seguimiento de los procesos y la revisión de los resultados por parte de los equipos responsables.
Este enfoque permitirá que la tecnología no se incorpore como una herramienta aislada, sino como parte de una solución de ingeniería diseñada específicamente para apoyar los procedimientos académicos de la universidad.
La colaboración entre ambas facultades resulta especialmente relevante, ya que combina el conocimiento de los especialistas en currículum, responsables de definir los procedimientos, criterios y necesidades académicas, con las capacidades tecnológicas necesarias para transformar estos requerimientos en soluciones de inteligencia artificial pertinentes y verificables.
La inteligencia artificial no reemplaza el pensamiento académico
Uno de los principios fundamentales de la iniciativa es que las decisiones académicas continuarán siendo responsabilidad de las personas.
“La validación humana nunca es sustituible”, enfatizó Patricia Pino, al referirse a la importancia de mantener el análisis crítico, la experiencia profesional y la deliberación académica como elementos centrales de los procesos curriculares.
En este sentido, los agentes de inteligencia artificial no determinarán de manera autónoma los perfiles profesionales ni los contenidos que deben formar parte de un plan de estudios. Su función será apoyar a los equipos mediante el procesamiento de información, el análisis documental y la generación de observaciones y propuestas que deberán ser revisadas y validadas por los especialistas.
La propuesta también considera que las respuestas de los agentes deben estar fundamentadas en fuentes institucionales identificables y en criterios normativos verificables. Esto permitirá fortalecer la trazabilidad de las revisiones, facilitar la identificación de los antecedentes utilizados y reducir los riesgos asociados al uso de información incorrecta o desactualizada.
De esta manera, la tecnología permitirá disminuir el tiempo destinado a tareas operativas y documentales, favoreciendo que los académicos concentren sus esfuerzos en las decisiones que requieren conocimiento disciplinar, reflexión pedagógica y juicio profesional.
Una experiencia piloto con proyección institucional
La alianza ya se encuentra en desarrollo y fue presentada recientemente a la Vicerrectoría de Pregrado, instancia que manifestó su respaldo y acordó considerar la iniciativa como una experiencia piloto.
En una primera etapa, el trabajo se concentrará en las necesidades de la Escuela de Pedagogía y de los equipos responsables de los procesos curriculares, identificando las actividades donde el uso de agentes de inteligencia artificial pueda aportar mayor valor.
Entre las tareas prioritarias se encuentran la revisión de documentación curricular, el análisis de coherencia entre los distintos elementos de los planes de estudio y la verificación de requisitos asociados a los procedimientos institucionales y de acreditación.
La Escuela de Pedagogía se ha propuesto avanzar en sus procesos de rediseño curricular para presentar las propuestas a validación institucional durante el primer semestre de 2027. Las herramientas desarrolladas buscarán contribuir a este objetivo, apoyando el trabajo de las comisiones responsables.
A partir de los resultados de esta primera experiencia, se evaluará la posibilidad de ampliar el sistema a otros procesos de gestión curricular y carreras de la universidad, considerando que muchas de las actividades de revisión documental, actualización de programas y aseguramiento de la calidad responden a procedimientos y normativas comunes.
La iniciativa representa una oportunidad para que la UFRO aproveche sus propias capacidades científicas, tecnológicas y académicas en el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial adaptadas a sus necesidades institucionales.
La Dra. Ania Cravero, académica del Departamento de Ciencias de la Computación e Informática, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UFRO señaló: “Más que incorporar inteligencia artificial para automatizar tareas aisladas, la apuesta es avanzar hacia una gestión curricular apoyada por agentes inteligentes, construidos sobre el conocimiento y las normativas de la universidad, con criterios de calidad, trazabilidad y supervisión humana”.
De esta forma, la colaboración entre Educación e Ingeniería busca demostrar cómo la investigación y el desarrollo tecnológico pueden contribuir directamente al fortalecimiento de los procesos formativos, la innovación curricular y el aseguramiento de la calidad en la educación superior.
Glenda Merino Matus, Comunicaciones FECSH





