Por Paula Guarda Saavedra, doctora en Ciencias de la Actividad Física, FECSH UFRO
En memoria de Marcelo Nicolás Fuentealba Chávez.
El deporte en la naturaleza, como cualquier otro deporte tiene sus riesgos, a veces puedes preocuparte de todos los detalles y aun así ser parte o presenciar un accidente. La tecnología y el equipamiento nos pueden ayudar a predecir y minimizar riesgos, pero los oscilantes cambios del entorno no son controlables, en la naturaleza no se puede negociar.
El verdadero conocimiento de la naturaleza debe comenzar con entender nuestros propios límites, la naturaleza y nuestra naturaleza en particular contiene paisajes con gran complejidad hidrográfica, geológica, volcánica, son territorios diversos, con características especiales, no son meros escenarios turísticos o de consumo para los pasajeros o visitantes.
Primero tenemos un territorio y ese territorio tiene más de 6.000 kilómetros de línea de costa, la cordillera de los Andes desde el límite con Perú hasta el extremo sur tiene más de 4.000 kilómetros y la cordillera de la costa unos 3.000 kilómetros más, 83.000 kilómetros de costas y fiordos considerando las sinuosidades de la Patagonia, miles de ríos y 15 millones de hectáreas de bosque nativo y 40.000 humedales con una extensión de 5,6 millones de hectáreas. Es necesario que nos hagamos realmente responsables de la educación y el comportamiento en la naturaleza.
Si bien, las actividades en contacto con la naturaleza, como tal, no están incluidas en las bases curriculares de educación física y salud del Ministerio de Educación, la aplicación de deportes en la naturaleza aparece someramente mencionado como “deportes de colaboración (kayak, escalada, etc)”, en el objetivo de aprendizaje “desarrollar habilidades motrices”. El desarrollo de este objetivo queda supeditado a la disposición y sobre todo a los recursos de los establecimientos educacionales.
Además, estas actividades físicas y deportivas en la naturaleza deberían ser vinculadas a los territorios específicos de cada región; surf en las playas del norte y montañismo a gran altura del norte y centro, kayak y escalada en ríos y montañas del centro y sur, montañismo y esquí, largas travesías en bicicleta o a pie por la cordillera del sur y la zona austral, incluso travesías por los fiordos australes.
Nuestros niños, niñas y jóvenes debiesen ser conscientes de esa naturaleza, visitarla, aprender de ella, desenvolverse, tomar decisiones correctas, respetarla. Nuestros niños, niñas y jóvenes merecen conocer y vincularse con el territorio de forma segura y respetuosa. Porque hay que dejar claro que para hablar de seguridad en la naturaleza a nivel escolar no necesitamos grandes escenarios, solo espacios donde se disfrute y se generen las discusiones apropiadas para que ellos puedan ir tomando buenas decisiones. El riesgo manejable es una herramienta pedagógica bien documentada: los desafíos con riesgo controlado y gradual son justamente los que desarrollan el juicio, la autoeficacia y la resiliencia en niños y jóvenes, y deberían tener un espacio importante en el currículum escolar.
También hay que recordar que nuestro país es uno de los más galardonados en los World Travel Awards en el área de “mejor destino de turismo aventura” y “mejor destino verde” (11 estatuillas a nivel mundial, más de 30 a nivel sudamericano), consolidándose como un líder mundial en el área. Por ello, no podemos ser indiferentes a la responsabilidad que nos corresponde en la formación de capital humano y en la responsabilidad de inculcar, desde el nivel escolar, un correcto vínculo con la naturaleza. No solo en los ambientes naturales más agrestes y alejados, sino a ese vínculo que también debiese existir con la naturaleza que convive en nuestras ciudades y entornos rurales cercanos.
Por otra parte, la evidencia científica es clara. Existe relación entre la práctica de la actividad física en la naturaleza y los beneficios para la salud humana. Estos beneficios van desde percepciones, satisfacción con la vida, placer, disminución del estrés, emociones positivas (cómodo relajado vigor-vitalidad, felicidad y creatividad en el trabajo), disminución de emociones negativas (tensión- ansiedad, ira- hostilidad), beneficios fisiológicos como disminución de frecuencia cardiaca (actividad nerviosa simpática), relajación fisiológica (aumento actividad fisiológica parasimpática), cognitivos como restauración de la atención, beneficios sociales, y beneficios relacionados con el cuidado ambiental y la sustentabilidad que aumentan la conciencia por la naturaleza.
Friluftsliv (vida al aire libre) es el concepto Noruego (que también practican países como Suecia y Dinamarca) y consiste en una profunda conexión con la naturaleza. Esta conexión les permite llevar una educación al aire libre desde las primeras infancias, dando acceso a todos, y con fuertes estructuras para la formación profesional y técnica del área. Los Profesores de educación física debiesen estar altamente capacitados en actividades sencillas y deportes en la naturaleza, en chile, debiesen impartirse más carreras técnicas vinculadas al deporte en la naturaleza, con altos estándares para su correcto desarrollo. En los accidentes, debemos revisar los protocolos, la preparación de los profesionales, las decisiones administrativas, los liderazgos incluso el respeto de los protocolos de los estudiantes. Pero no debemos nunca argumentar que estas actividades debiesen dejar de practicarse.
Las tragedias nos dejan expuestos, somos tremendamente frágiles frente a la fuerza de la naturaleza, debemos aprender a reconocer nuestros límites para poder disfrutar de forma segura los espacios naturales. Prever y prevenir nos permitirá seguir disfrutando de nuestra gran pasión en total libertad. Tener conocimiento y experiencia nos permitirá tomar las decisiones correctas de continuar o detenernos, de quedarnos o salir, aunque a veces esas decisiones nos cuesten muchísima planificación y recursos.
Nicolas era un apasionado de la naturaleza, estoy segura de que buscaba trasmitir toda esa pasión a través de los deportes en el rio, que quería que más personas practicarán deportes en la naturaleza tal como él, de seguro, Nico, nos seguirá acompañando, primero en cada rio, pero también, en cada roca, en cada montaña, lago o bosque, porque los que amamos la naturaleza, queremos que todos la amen, la cuiden y la respete como lo hacemos nosotros.





