La obra “Sapos de otro pozo” reúne relatos de quienes debieron abandonar sus países junto a sus familias o crecieron en lugares de refugio. Su presentación en Temuco abrió una reflexión sobre memoria, identidad y derechos de la infancia.
Las experiencias de niños, niñas y adolescentes que vivieron el exilio durante las dictaduras del Cono Sur fueron protagonistas de la presentación del libro “Sapos de otro pozo. Cartografía colectiva de las infancias en el exilio”, realizada en la Universidad de La Frontera (UFRO). La publicación recupera historias de desarraigo, separación y reconstrucción de vínculos familiares, dando voz a quienes debieron enfrentar el desplazamiento forzado durante su infancia.
La actividad, organizada por la Dirección de Bibliotecas y Recursos de Información y la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades (FECSH), contó con la participación de María Isabel Burgos Fonseca, coautora del libro e integrante de la agrupación Hijas e Hijos del Exilio de Argentina; Nicole Drouilly, del Centro de Documentación Memoria y Justicia; y la Dra. Mariela Ávila, académica del Doctorado en Filosofía y Pensamiento Contemporáneo de la UFRO, quien moderó el conversatorio.
Las infancias detrás del exilio
A diferencia de otros trabajos centrados en las experiencias políticas de los adultos, esta publicación pone el foco en quienes vivieron el desarraigo durante su infancia, muchas veces sin comprender completamente las circunstancias que obligaron a sus familias a abandonar sus países.
Nicole Drouilly destacó la necesidad de recuperar estas historias, especialmente porque las experiencias de niños y niñas han tenido menor presencia en los estudios sobre el exilio. “Este libro es importante porque no solamente habla del exilio, sino que lo hace desde la mirada de los niños, las niñas y los adolescentes que se encontraron con su mundo roto, llegando a lugares diferentes, muchas veces con otro idioma y perdiendo sus lazos afectivos”, señaló.
Agregó que estas vivencias dejan huellas que pueden acompañar a las personas durante toda su vida e influir en la manera en que construyen sus vínculos familiares, sociales y su relación con el país de origen.
Relatos que cruzan generaciones y fronteras
María Isabel Burgos explicó que la agrupación Hijas e Hijos del Exilio de Argentina nació en 2006, reuniendo a personas que acompañaron a sus padres durante el destierro o nacieron en los países que les brindaron refugio.
En 2016 comenzaron a investigar estas experiencias y, cuatro años después, una convocatoria internacional permitió reunir las narraciones que dieron forma a Sapos de otro pozo. “Es un libro que reúne voces desde las infancias, para que pueda servir también frente a las migraciones de hoy, para que pueda haber reparación, justicia y memoria”, expresó la coautora.
Burgos advirtió que muchas de estas historias revelan situaciones de vulneración de derechos, incluyendo casos de niños nacidos en Europa que quedaron sin nacionalidad. A su juicio, recuperar estos testimonios permite comprender las consecuencias del desplazamiento forzado y contribuir al desarrollo de políticas públicas de protección a la infancia.
Memoria e identidad desde la filosofía
La Dra. Mariela Ávila explicó que la presentación surgió a partir de un encuentro académico y del interés compartido por investigar las experiencias de hijas e hijos del exilio, temática que también aborda en un libro que actualmente desarrolla.
La académica valoró especialmente la posibilidad de acceder a testimonios de personas que hoy, desde la adultez, pueden reconstruir lo que sintieron y vivieron durante su infancia. “Es un trabajo invaluable, porque estas narrativas nos permiten acceder a la experiencia viva y a la memoria de quienes fueron niños, niñas y adolescentes en el exilio”, sostuvo.
Desde la filosofía, Ávila planteó que estos relatos abren preguntas sobre la experiencia, la construcción de la identidad y los efectos de procesos históricos y políticos traumáticos en la vida de las personas.
Una reflexión que dialoga con el presente
La presentación, realizada en el Hall de la Dirección de Bibliotecas y Recursos de Información de la UFRO, permitió conectar las memorias del exilio con desafíos actuales relacionados con las migraciones forzadas, los derechos humanos y la protección de niños, niñas y adolescentes.
Más allá de recuperar acontecimientos históricos, “Sapos de otro pozo” invita a reconocer que las infancias también viven, interpretan y recuerdan los grandes acontecimientos políticos, y que sus experiencias son fundamentales para comprender las consecuencias humanas del exilio.
Glenda Merino Matus, Comunicaciones FECSH





