La Dra. Marleen Westermeyer protagoniza el tercer capítulo del podcast de la FECSH y el Núcleo en Ciencias Sociales y Humanidades de la UFRO, donde plantea la necesidad de avanzar hacia una enseñanza de las ciencias conectada con los saberes, las comunidades y los territorios.
¿Qué ocurre cuando un estudiante mapuche llega a una clase de Ciencias Naturales con conocimientos aprendidos en su familia y comunidad que no encuentran espacio dentro de la explicación científica tradicional? Esa pregunta atraviesa el tercer capítulo de Más allá del Paper, podcast de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades (FECSH) y el Núcleo en Ciencias Sociales y Humanidades de la UFRO, y la conducción de la periodista Karen Campos y el vicedecano de la FECSH, Dr. Manuel Ortiz.
La invitada de este episodio es la Dra. Marleen Westermeyer, académica, investigadora y directora de Vinculación con el Medio de la FECSH, quien conversa sobre su investigación “Enseñanza de las Ciencias Naturales en contexto intercultural en La Araucanía: entre el cientificismo y el pluralismo epistemológico”, publicada en la revista Diálogo Andino.
Uno de los temas centrales de la conversación es el cientificismo, entendido como la idea de que la ciencia ocupa una posición superior frente a otros cuerpos de conocimiento. Westermeyer explica que esta jerarquización se expresa incluso en la organización cotidiana de las escuelas: mientras determinadas asignaturas son protegidas, espacios como lengua y cultura del pueblo mapuche enfrentan mayores interrupciones. Esto termina transmitiendo a las y los estudiantes qué conocimientos son considerados más relevantes dentro del sistema escolar.
Cuando el discurso intercultural llega al aula
La investigación, desarrollada mediante un diseño etnográfico en dos escuelas rurales con sello intercultural de La Araucanía, identificó una tensión importante. Aunque existe apertura hacia la interculturalidad, al momento de planificar, enseñar y evaluar continúa predominando una estructura fuertemente determinada por el currículum tradicional.
Para Westermeyer, esta situación no puede atribuirse únicamente a las escuelas o al profesorado. Las evaluaciones estandarizadas y la falta de continuidad de asignaturas como Lengua y Cultura del Pueblo Mapuche en educación media también contribuyen a que algunos conocimientos sean privilegiados por sobre otros.
Frente a ello, propone avanzar hacia un pluralismo epistemológico intercultural, capaz de generar encuentros entre conocimientos sin intentar que uno absorba o explique al otro. Un ejemplo es la observación, fundamental tanto para la construcción del conocimiento científico como para los saberes mapuche.
“Tenemos que estar atentos a estos cruces de fronteras entre los conocimientos y buscar puntos de encuentro”, plantea la investigadora. Pero también advierte que es necesario respetar los desencuentros: una pregunta vinculada, por ejemplo, con la dimensión espiritual del agua puede tener espacio en una clase de Ciencias Naturales sin necesidad de reducirla a una explicación basada exclusivamente en el método científico.
Profesores abiertos a otros conocimientos
Otro desafío está en la formación docente. Westermeyer plantea que la interculturalidad no debiera quedar restringida a determinadas asignaturas, sino atravesar la preparación de las y los futuros profesores. Y allí, asegura, tan importante como disponer de conocimientos específicos es desarrollar una actitud abierta.
“Uno puede que no tenga el conocimiento, pero si tiene la actitud, va a averiguar, va a generar comunidades de aprendizaje y va a estar abierto a cuestionarse a sí mismo”, señala. Esa apertura también supone incorporar a las comunidades, familias y educadores tradicionales a los procesos educativos, construyendo el conocimiento desde la colaboración.
Su interés por esta temática nació precisamente desde su propia experiencia docente. Westermeyer trabajó durante cinco años en una escuela rural de Cunco Chico y allí reconoció las limitaciones de su formación para desenvolverse en un contexto intercultural mapuche. Esa inquietud la llevó primero a realizar un magíster y posteriormente un Doctorado en Educación, profundizando una línea de investigación que surgió directamente desde lo vivido en el aula.
Una ciencia para todos y todas
La investigadora espera que este trabajo contribuya a avanzar hacia una educación científica culturalmente sensible. Para ello identifica dos razones centrales: la justicia epistémica, entendida como la valoración de los distintos cuerpos de conocimiento, y la necesidad de enseñar ciencias de una manera más cercana a los intereses, experiencias y contextos de las y los estudiantes.
“La ciencia es para todos y para todas”, enfatiza Westermeyer, cuestionando la imagen de una actividad reservada para una élite y proponiendo, en cambio, una enseñanza científica contextualizada y pertinente al territorio.
Desde su rol como directora de Vinculación con el Medio, la académica extiende esa reflexión hacia la propia Universidad. A su juicio, la investigación debe responder a las necesidades del territorio y sus resultados regresar a las comunidades que participan en la generación de conocimiento.
Una mirada que conecta directamente con el propósito de Más allá del Paper: sacar la investigación de los circuitos exclusivamente académicos, acercarla a nuevas audiencias y mostrar que detrás de cada estudio existen preguntas, experiencias y desafíos estrechamente relacionados con la realidad de los territorios.
Glenda Merino Matus, Comunicaciones FECSH