Inicio / Noticias / De Temuco al mundo: estudiantes FECSH UFRO regresan con nuevas miradas tras sus experiencias internacionales

De Temuco al mundo: estudiantes FECSH UFRO regresan con nuevas miradas tras sus experiencias internacionales

México, Perú, Colombia, Canadá y Francia fueron algunos de los destinos de estudiantes de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades de la UFRO. De regreso en Temuco, compartieron aprendizajes, desafíos y propuestas nacidas de una experiencia que, aseguran, fue mucho más allá de las aulas.

Tomar un avión por primera vez, aprender a administrar el dinero lejos de casa, compartir vivienda con personas de otros países, enfrentarse a nuevas formas de enseñar o descubrir áreas profesionales que hasta entonces parecían lejanas. Las experiencias fueron distintas, pero quienes participaron en programas de movilidad internacional de la FECSH coincidieron en algo: volvieron a Temuco mirando su formación y también a la UFRO con otros ojos.

Estudiantes de Psicología, Periodismo, Sociología y Pedagogía en Inglés se reunieron con autoridades de la Facultad y de la Dirección de Internacionalización para conversar sobre lo vivido fuera de Chile. No fue una ceremonia para mostrar destinos, sino una conversación para contar qué funcionó, qué fue difícil y qué aprendizajes podrían incorporarse a la formación de quienes vienen detrás.

La instancia contó con la participación del Dr. Víctor Beltrán Varas, director de Internacionalización; el Dr. Manuel Ortiz, vicedecano de la FECSH; el Dr. Abel Soto, director de Pregrado FECSH; Claudia Villagrán Sanhueza, de Movilidad Estudiantil Saliente, además de estudiantes que realizaron experiencias en distintas universidades extranjeras.

México y una nueva posibilidad para el periodismo

Sara Rivas Armstrong, estudiante de Periodismo, llegó hasta la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Allí se encontró con una formación en comunicación que le permitió descubrir un área que hasta entonces no había considerado con fuerza: el marketing.

En México observó cómo los estudios de comunicación se diversifican hacia áreas como periodismo, comunicación organizacional, producción y marketing. Esa experiencia incluso la llevó a conversar con su director de carrera al regresar.

“Quizás yo no lo veo como algo que me interesa hacer en un futuro profesional, pero ahora sé que es una opción para mí”, relató. Para Sara, esa apertura fue uno de los grandes aportes de su intercambio.

Pero hubo otro aprendizaje bastante más cotidiano: vivir sola. Organizar el presupuesto, cocinar, decidir qué actividades podía realizar y aprender que no era posible estar en todas partes se transformaron también en parte de su formación.

“Uno como joven quiere hacerlas todas. Yo soy la persona que las quiero hacer todas”, contó al recordar cómo tuvo que aprender a organizar su tiempo y sus recursos lejos de su familia.

Colombia: diez días que dejaron vínculos que siguen vivos

Para Matilde González Vera, estudiante de Sociología, la experiencia tuvo otro formato. Viajó junto a un grupo de estudiantes de distintas carreras a una misión académico-cultural en la Universidad de Caldas, en Manizales.

Fueron cerca de diez días, pero suficientes para construir vínculos que continuaron después del regreso. Antes de viajar, los estudiantes ya habían sido conectados con “embajadores” de la universidad colombiana que los acompañaron en su llegada y adaptación.

Matilde aprovechó además el viaje para contactar a una académica vinculada a estudios de género. Lo que comenzó como un intercambio académico terminó en conversaciones por las calles y plazas de Manizales con docentes y estudiantes sobre investigaciones e intereses compartidos.

“Fue de los momentos más hermosos que he tenido”, recordó. También destacó la estrecha relación que observó entre la Universidad de Caldas y su territorio, incluyendo su participación en procesos sociales y de paz.

Canadá y una experiencia que podría llegar al rediseño de las pedagogías

El viaje de Fernanda Lizama Figueroa, estudiante de Pedagogía en Inglés, abrió una discusión que terminó llegando directamente a la formación de futuros profesores.

Durante su experiencia en Canadá conoció una manera mucho más flexible de trabajar el currículum y observó diferencias en la enseñanza de la fonética del inglés. Para Fernanda, la mayor libertad entregada a los profesores permitía diseñar clases y actividades más creativas.

Su reflexión despertó inmediatamente el interés del director de Pregrado de la FECSH, Abel Soto, quien le propuso continuar la conversación y compartir sus aprendizajes en momentos en que la Facultad se encuentra trabajando en procesos de rediseño curricular de pedagogías.

“Me interesa escucharte”, le señaló Soto, planteando la posibilidad de incorporar la experiencia de la estudiante a las conversaciones sobre los nuevos currículos.

Fernanda, además, ya comenzó a devolver parte de lo aprendido. Junto a otra estudiante ha llevado las experiencias de movilidad internacional a establecimientos educacionales, donde han conversado con escolares sobre la importancia del inglés y las oportunidades que puede abrir.

Francia: descubrir el mundo y también valorar lo propio

Ángela Huichalaf Bassano, de Sociología, vivió prácticamente un año académico en Sciences Po Rennes, Francia. Allí conoció otras estructuras formativas, cursos sobre migración, regionalismo y política europea, y una realidad universitaria muy diferente.

Pero la distancia también produjo un efecto inesperado: permitió reconocer características de la UFRO y de la cultura universitaria latinoamericana que muchas veces parecen naturales mientras se está en Chile.

Ángela destacó especialmente la forma de relacionarse y generar comunidad que encontró al comparar ambas experiencias. Incluso invitó a estudiantes extranjeros a conocer la UFRO y La Araucanía.

La experiencia también fortaleció su mirada sobre el valor de estudiar en una universidad estatal y regional y sobre la posibilidad de pensar los fenómenos políticos desde los territorios.

Barranquilla: cuando el intercambio también se pone difícil

Karen Moncada Fernández, estudiante de Periodismo, pasó un semestre en la Universidad del Norte, en Barranquilla, Colombia. Su relato puso sobre la mesa una dimensión que muchas veces queda fuera de las fotografías de los intercambios: no todo es sencillo.

Durante su estadía enfermó y debió enfrentar lejos de casa las dificultades académicas y personales que eso implicaba.

“Yo siento que a veces, como todo está maravilloso de que nos vamos a otro país y todo lo que conlleva, quizás lo romantizamos un poco”, reflexionó.

Pese a ello, la experiencia le permitió conocer personas, participar en nuevas comunidades y, curiosamente, valorar aspectos de su propia universidad que antes podían pasar inadvertidos, entre ellos el acompañamiento que entrega el programa de movilidad UFRO.

Karen, que nunca había salido del país ni viajado en avión, terminó además realizando un voluntariado en el interior de Colombia antes de regresar.

Más autonomía y capacidad para desenvolverse

Martín Recabal Rivas, estudiante de Psicología, realizó su movilidad en Lima, Perú. Su experiencia le permitió trabajar y relacionarse con personas de distintas edades y contextos, pero uno de los mayores aprendizajes ocurrió fuera de las asignaturas.

“Uno estando afuera tiene que desenvolverse solo”, explicó. Para él, la autonomía, la capacidad de adaptación y el autoconocimiento fueron tan importantes como los aprendizajes académicos.

Volver también es parte del viaje

Las historias compartidas dejaron claro que una movilidad no termina cuando el avión aterriza nuevamente en Chile. Las experiencias que los estudiantes traen de regreso pueden convertirse en ideas para sus carreras, nuevos vínculos internacionales y referencias para quienes todavía dudan si postular.

El Dr. Víctor Beltrán Varas, director de Internacionalización de la UFRO, destacó precisamente el valor de escuchar a quienes vivieron estos procesos, tanto para detectar dificultades como para mejorar futuras experiencias.

“Las visiones que ustedes traigan son muy importantes porque ustedes nos van a permitir generar mejora en los procesos venideros”, señaló. Beltrán destacó además el crecimiento que ha experimentado la movilidad estudiantil de la Facultad y el apoyo entregado para ampliar estas oportunidades.

Desde la FECSH, el vicedecano Manuel Ortiz puso el acento en la transformación que significa salir del país durante la formación universitaria.

“Abre un horizonte, abre la mente, abre la posibilidad de conocer culturas diferentes, formas de hacer universidad que son distintas”, expresó, agregando que quienes participan cumplen además un doble papel: representan a la UFRO en el extranjero y regresan con experiencias, conocimientos y vínculos que pueden ser útiles para otros estudiantes.

Y quizás allí está el verdadero sentido de estas historias: viajar para aprender, pero también regresar con algo que compartir. Porque después de México, Perú, Colombia, Canadá o Francia, cada estudiante volvió a la FECSH con una experiencia distinta y con una nueva forma de mirar su carrera, su universidad y las posibilidades que existen más allá de las fronteras.

Glenda Merino Matus, Comunicaciones FECSH

FECSH AL DÍA