Las carreras de Pedagogía de la UFRO comenzaron un proceso que proyecta la formación docente hacia los nuevos desafíos de la educación y la sociedad, con miras a implementar sus nuevos planes de estudio desde 2028.
¿Qué conocimientos y capacidades necesitará un profesor o profesora para desenvolverse en las escuelas de los próximos años? ¿Cómo preparar profesionales capaces de enseñar su disciplina y, al mismo tiempo, responder a aulas diversas, nuevas tecnologías, conflictos escolares y escenarios educativos cada vez más complejos?
Estas preguntas estarán en el centro del rediseño curricular de las carreras de Pedagogía de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades (FECSH) de la Universidad de La Frontera, proceso que inició formalmente con un encuentro de las comisiones responsables, integradas por académicos y académicas, entre ellos los respectivos directores y directoras de carrera, junto a autoridades de la Facultad y de la Universidad.
El desafío será revisar integralmente la formación, articulando los estándares pedagógicos y disciplinarios nacionales con el Modelo Educativo UFRO y las transformaciones que enfrenta actualmente la profesión docente.
La vicerrectora de Pregrado, Mg. Emma Bensch, destacó que este trabajo forma parte del proceso de mejora continua de las carreras. “Este encuentro marca un hito: el inicio del proceso de rediseño de las carreras de Pedagogía, alineadas tanto con la normativa externa como con nuestra normativa interna y el Modelo Educativo”, señaló.
El trabajo se extenderá durante 2026 y 2027 para implementar los nuevos planes de estudio desde 2028. “Será un proceso de mucha conversación, reflexión y de mirar el entorno; de preguntarnos qué se requiere y cómo preparar a nuestros estudiantes de la mejor manera posible”, agregó.
Mucho más que cambiar una malla
La directora académica de Pregrado UFRO, Dra. Adrialy Muci, explicó que las comisiones ya desarrollaron un diagnóstico que permitió identificar brechas y mejoras necesarias en los actuales planes de estudio, considerando las transformaciones del ejercicio profesional y las características de quienes ingresan a las carreras.
“Las comisiones establecieron las brechas y las mejoras que tienen que realizar en sus planes de estudio, con el propósito de ofrecer a los estudiantes un perfil mucho más pertinente con el entorno laboral y con nuestra caracterización de ingreso”, explicó.
A partir de este diagnóstico se definirán los dominios, competencias e indicadores de desempeño de los nuevos perfiles de egreso, que serán validados con participación de estudiantes, académicos, actores externos y empleadores. Posteriormente se construirán las nuevas mallas curriculares, resultados de aprendizaje y programas de asignatura, entre otros instrumentos necesarios para implementar los nuevos planes.
Muci destacó que uno de los desafíos será incorporar mayor flexibilidad curricular para responder oportunamente a los cambios. “Si dejamos un currículo muy rígido vamos a tener que esperar hasta un próximo rediseño para hacer los cambios pertinentes. En cambio, esto puede permitir que en la marcha vayamos definiendo alternativas en la formación”, sostuvo.
La planificación contempla disponer de la documentación durante junio de 2027 para avanzar posteriormente por las instancias académicas, jurídicas y administrativas de la Universidad.
FECSH y la formación de los profesores de las próximas décadas
Para la FECSH, el proceso implica definir el sello de los profesionales de la educación que la Universidad entregará al sistema escolar durante los próximos años.
La directora de la Escuela de Pedagogía FECSH, Mg. Patricia Pino, enfatizó que esta reflexión debe realizarse colectivamente y en conexión con las escuelas y liceos.
“Lo que estamos haciendo es pensar en la formación de los profesores que van a ejercer durante muchos años su vida profesional en un mundo que está cambiando mucho. Esa mirada no la hacemos solamente desde una comisión, desde la Escuela o desde la Facultad; tenemos que hacerla como Universidad, en contacto con el sistema escolar”, explicó.
Por ello, además del trabajo de cada carrera, existirán espacios conjuntos para abordar los desafíos comunes de la profesión docente y fortalecer un sello UFRO que combine la preparación disciplinaria con capacidades para desenvolverse en la complejidad de los establecimientos educacionales.
A su juicio, el rediseño representa una oportunidad que supera ampliamente el ámbito administrativo. “Es un trabajo que nos convoca como carreras, como Escuela, como Facultad, pero por sobre todo como Universidad”, enfatizó.
Mirar hoy a la educación de 2040
El decano de la FECSH, Dr. Luis Nitrihual, llamó a aprovechar este proceso para proyectar cómo cambiará la profesión docente durante los próximos años. “Tenemos que pensar en el 2040, porque está a la vuelta de la esquina. Pensar la educación, pensar la Universidad y pensar la Facultad al 2040 es imperativo”, señaló.
Nitrihual planteó que las transformaciones tecnológicas están modificando no solo las herramientas disponibles, sino también el mundo laboral, con consecuencias directas para las universidades y la formación profesional.
“Lo que está en juego es el mercado del trabajo. Se está transformando el mundo del trabajo y eso impacta directamente en las universidades. Por tanto, a lo que las invito y los invito es a soñar una carrera de Pedagogía en el 2040, en el 2035, en el 2030, porque el mundo va avanzando cada vez más aceleradamente”, afirmó.
El rediseño abre así una discusión decisiva para la FECSH: qué significa formar profesores y profesoras para un mundo que cambia aceleradamente y cómo preparar desde hoy a quienes tendrán la responsabilidad de educar a las próximas generaciones.
Glenda Merino Matus, Comunicaciones FECSH