Dos estudiantes de postgrado realizarán pasantías en Brasil y México gracias al financiamiento del proyecto Conexión 2030. Sus investigaciones abordan desafíos que afectan directamente a las personas y las comunidades, incorporando nuevas miradas, metodologías y redes de colaboración internacional para fortalecer su desarrollo.
¿Por qué el estigma de peso puede afectar la salud mental de una persona? ¿Cómo pueden las escuelas incorporar los saberes de las comunidades mapuche más allá de la enseñanza de una lengua? Aunque parecen responder a realidades muy distintas, ambas preguntas tienen algo en común: nacen de problemáticas que hoy impactan directamente en la vida de las personas y buscan respuestas desde la investigación.
Ese es precisamente el trabajo que desarrollan Tamara Aránguiz Abarzúa, estudiante del Magíster en Psicología, y Karina Reyes Cordero, estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de La Frontera. Durante los próximos meses, ambas viajarán a Brasil y México para realizar pasantías académicas internacionales gracias al financiamiento del proyecto Conexión 2030, una experiencia que les permitirá enriquecer sus investigaciones junto a equipos especializados y fortalecer redes de colaboración con instituciones latinoamericanas.
Desarrollado en consorcio por la Universidad de Santiago de Chile, la Universidad Católica del Norte y la Universidad de La Frontera, Conexión 2030 es un proyecto financiado con recursos estatales que busca fortalecer las Humanidades, las Artes y las Ciencias Sociales mediante la colaboración entre universidades, la formación de nuevas investigadoras e investigadores y la internacionalización de la investigación. Su propósito es impulsar proyectos que contribuyan a comprender y abordar desafíos que afectan a las personas y los territorios.
Cuando el peso también afecta la salud mental
Durante octubre y noviembre, Tamara Aránguiz realizará una pasantía en la Universidade de São Paulo (USP), donde trabajará junto al Grupo de Investigación de Alimentación, Corporalidad y Cultura (GPAC), uno de los equipos latinoamericanos con mayor trayectoria en el estudio del estigma de peso.
Su investigación busca comprender cómo el estigma asociado al peso corporal afecta la salud mental de hombres y mujeres jóvenes. Aunque este fenómeno ha sido ampliamente estudiado en países del norte global, aún existe poca evidencia producida desde América Latina, donde las realidades sociales y culturales presentan características propias.
Durante su estadía participará en reuniones científicas, actividades de investigación y trabajo de campo, además de discutir los avances de su tesis con especialistas del área. Uno de los resultados esperados es desarrollar una publicación científica conjunta entre los equipos de Chile y Brasil, incorporando metodologías y perspectivas que contribuyan a comprender este fenómeno desde el contexto latinoamericano.
Como explica la propia Tamara, “necesitamos conexión con quienes más han estudiado este fenómeno para traer al territorio respuestas metodológicas y aprendizajes que permitan desarrollar soluciones concretas. El estigma de peso requiere una mirada interdisciplinaria que articule salud, cultura y psicología para comprender cómo afecta el bienestar de las personas”.
Aprender desde otros territorios para fortalecer la educación intercultural
En paralelo, Karina Reyes desarrollará una pasantía en el Instituto de Investigaciones en Educación de la Universidad Veracruzana, en México, donde trabajará junto al investigador Bruno Baronnet y su equipo, especialistas en educación intercultural y comunidades indígenas.
Su investigación doctoral analiza cómo las escuelas rurales y las comunidades mapuche construyen conjuntamente experiencias de educación intercultural. Más que centrarse únicamente en la enseñanza del mapuzugun, el estudio busca comprender cómo los saberes, la participación comunitaria y el territorio pueden convertirse en parte del proceso educativo cotidiano.
Durante la pasantía conocerá experiencias desarrolladas en comunidades indígenas mexicanas y las pondrá en diálogo con la realidad de La Araucanía. Ese intercambio permitirá fortalecer el análisis de su investigación y proyectar nuevas formas de abordar un desafío que hoy comparten distintos territorios de América Latina.
Sobre esta oportunidad, Karina señala que “poner en común ambas experiencias permitirá identificar formas concretas de fortalecer la relación entre escuela y comunidad en La Araucanía y aportar respuestas a un desafío que hoy forma parte de la realidad de nuestros territorios”.
Investigación que nace desde las personas
Más allá de la experiencia internacional, ambas pasantías reflejan una forma de entender la investigación: partir de problemas que afectan a las personas para construir respuestas en conjunto con otros territorios y otras comunidades. Ese es uno de los propósitos de Conexión 2030. A través de experiencias como estas, el proyecto busca que el conocimiento dialogue con distintos contextos, incorpore nuevas perspectivas y contribuya al desarrollo de soluciones pertinentes para los desafíos que enfrentan las comunidades.