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Pájaros, poesía y territorio: Investigadora de la UFRO tiende un puente entre el sur de Chile y Madrid

La académica Carla Llamunao Vega integra un proyecto internacional pionero que estudia la presencia de aves en la poesía latinoamericana desde una perspectiva ecocrítica, articulando ciencia, literatura y creación artística.

Que una especie nunca vista en América Latina lleve siglos habitando su poesía es, quizás, la mejor metáfora de lo que investiga el proyecto BioPoet. El ruiseñor —ave inconfundiblemente europea— aparece una y otra vez en los versos del continente americano, sin que jamás haya posado en sus ramas. O preguntarse de qué manera la poesía latinoamericana ha logrado representar especies ornitológicas locales y la visión respecto a estas desde las reproducciones indígenas.

Esta paradoja, que une lo imaginado con lo ausente, es precisamente el tipo de pregunta que moviliza la investigación en la que participa Carla Llamunao, académica del Departamento de Lengua, Literatura y Comunicación de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades (FECSH) de la Universidad de La Frontera.

Desde Temuco al corazón de Madrid, su trabajo es hoy parte de un esfuerzo colectivo que repiensa los vínculos entre biodiversidad, lenguaje y territorio a escala transoceánica.

El proyecto BioPoet, cuyo nombre completo es “Biodiversidad poética. Representación de las aves y competencia ornitológica en la poesía latinoamericana”, se inició formalmente en 2024 bajo la coordinación de los investigadores Niall Binns y Jesús Cano, de la Universidad Complutense de Madrid.

Con foco principal en Argentina, Chile, Ecuador y Perú, el equipo —compuesto por dieciséis investigadores procedentes de ambos lados del Atlántico— analiza las diversas y complejas maneras en que las aves han sido poetizadas en América Latina desde la época de la Independencia hasta el presente. “BioPoet estudia distintas y muy diversas maneras en las que las aves han sido poetizadas en América Latina desde la época de la Independencia hasta el presente”, precisa Binns, quien subraya la amplitud geográfica y temporal del proyecto.

Carla Llamunao se incorporó al grupo por invitación directa de sus coordinadores de la Universidad Complutense, en virtud de su tesis doctoral en Literatura Hispanoamericana y de la afinidad temática entre su investigación y las líneas del proyecto. Así, su participación sitúa a la UFRO en el mapa de una iniciativa que, según sus propios impulsores, es pionera incluso en España.

La investigación que lleva por título “Biomas poéticos y especies emplumadas en la poesía contemporánea del Cono Sur: una lectura comparada desde la ecocrítica y la poética del territorio”, propone leer la poesía de la región desde el concepto de bioma —es decir, desde los ecosistemas específicos que condicionan la vida y la imaginación de quienes los habitan— para rastrear cómo las aves se convierten en figuras que condensan memorias, identidades y relaciones con el entorno.

La investigación no solo tiene valor académico: el propio poemario de Carla Llamunao forma parte del corpus de análisis del proyecto, lo que revela la profunda imbricación entre su práctica creativa y su quehacer investigativo. “Poder cruzar el conocimiento, tanto de poesía como de pájaros que habitan nuestro territorio, es significativo en el sentido que el diálogo —aparentemente lejano porque nos separa un océano— sea un punto de encuentro entre el sur de Chile y Madrid”, reflexionó la académica.

En busca del ruiseñor: poesía y avistamiento a orillas del Manzanares

Una de las actividades más singulares en las que participó la investigadora durante su estancia en Madrid fue el recorrido denominado “En busca del ruiseñor”, realizado en el marco de la Semana de las Letras de la Universidad Complutense y desarrollada por los líderes del proyecto Jesús Cano y Niall Binns. El paseo parte del campus universitario y se extiende hasta las riberas del río Manzanares, combinando la observación de fauna ornitológica con la lectura de poemas dedicados a cada especie avistada.

En esta edición se identificaron 39 especies distintas. Para Carla Llamunao, la experiencia tuvo una dimensión distinta a su cotidianeidad: ella, habituada a reconocer las aves del sur de Chile, se encontró ante un paisaje sonoro y visual completamente diferente, habitado por pájaros europeos que, sin embargo, aparecen una y otra vez en la poesía latinoamericana.

“Los vínculos entre el estudio de la poesía y el reconocimiento de aves la hemos vivido como una acción vital y de cuidado de especies, además de ponernos como una tarea del presente que consiste en sensibilizar por medio de las palabras y la observación con el fin de generar una conmoción”, expresó la académica.

Bordados, territorios y pájaros del sur: la muestra que llegó a Madrid

La segunda actividad en la que participó la investigadora conectó directamente con su trayectoria artística. En los jardines de la Facultad de Filosofía y Letras de la Complutense se instaló la muestra “Avistamiento de aves: exposición de bordados y poesía”, un proyecto que la investigadora desarrolla junto a la artista textil Nadia Yáñez, y que fue adjudicado en las convocatorias de investigación artística del Centro de Investigación en Innovación y Creación Artística (CIICA) de la UFRO en 2023-2024.

La exposición reúne diez bordados de aves, en su mayoría especies del sur de Chile y extractos de poemas, creando un diálogo entre escritura, memoria, territorio y biodiversidad. Durante la actividad, Carla Llamunao realizó una lectura de poemas dedicados a cada especie representada. La muestra, de carácter itinerante, ha recorrido distintos espacios en Chile y continuará circulando durante este año, con Madrid como uno de sus hitos más significativos. Hoy mismo, se encuentra expuesta en el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume.

Así, la participación de Carla Llamunao en BioPoet no es solo un logro personal ni una distinción institucional: es también un índice de cómo la investigación situada —la que nace de un territorio específico, asociado a la cultura mapuche, su fauna, su lengua y su memoria— puede dialogar con preguntas globales sobre el medioambiente, la cultura y la supervivencia de las especies.

Desde la FECSH UFRO, la académica demuestra que el sur de Chile tiene algo propio e irrenunciable que aportar a la conversación mundial sobre saberes indígenas, ecocrítica y biopoética: el conocimiento de un ecosistema singular, bordado a mano, escrito en verso, observado con paciencia desde la orilla del río.

Por Glenda Merino Matus

Comunicaciones Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades

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